Atención al paciente y citas:

924 240 351

Badajoz I Mérida I Don Benito I Plasencia

Maquillaje de fantasía ¿es perjudicial para los ojos?

Las lentillas y maquillaje de fantasía son dos elementos cada vez más utilizados para completar un disfraz, pero es importante utilizarlos con precaución para evitar posibles daños en los ojos.

Ya sea para Hallowen, fiestas temáticas o en carnaval, la utilización de lentillas y maquillaje de fantasía va en aumento. La variedad, accesibilidad a través del comercio electrónico y los precios competitivos hacen que la adquisición de estos productos sea cada vez más sencilla.

Es frecuente utilizar lentillas o maquillaje de fantasía para párpados y contorno de ojos, en un intento de caracterizar y dar realismo al disfraz. Pero una utilización incorrecta o la adquisición de productos no homologados pueden provocar problemas oculares como conjuntivitis, reacciones alérgicas, infecciones, daños en la córnea y, en casos más graves, hasta la pérdida de visión.

Recomendaciones para un uso correcto.

  1. Consulta con un profesional si eres apto para la utilización de lentillas y procura hacer una adaptación progresiva e individualizada.
  2. Adquiere lentillas homologadas, son un producto sanitario, por lo que deberías acudir a una óptica.
  3. Procura mantener las brochas, pinceles y otros accesorios de maquillaje limpios, para evitar bacterias y hongos que pueden causar una infección ocular.
  4. Revisa la fecha de caducidad de los productos y consérvalos en buen estado.
  5. No compartas los productos de maquillaje, evitando así posibles infecciones.
  6. Compra productos de buena calidad en tiendas que ofrezcan garantías.
  7. La higiene es imprescindible. Mantén las manos limpias mientras manipules los productos de maquillaje o lentillas.
  8. Evita frotarte los ojos.
  9. No te excedas en la utilización de lentillas.
  10. Retira los restos de maquillaje al llegar a casa. Si utilizas lentes de contacto graduadas o de fantasía, no olvides quitarlas entes de desmaquillarte.

La prevención es esencial en la salud visual. Revisa tu vista al menos una vez al año para asegurarte que todo está en orden y evitar posibles complicaciones.

Coronavirus: ¿qué debes saber en relación a tus ojos?

coronavirus-y-ojos-conjuntivitis
coronavirus-y-ojos-conjuntivitis

Información y cuidados que se deben tener en relación a los ojos y la posible infección por coronavirus.

¿Qué son los coronavirus?

Los coronavirus son un grupo de virus muy frecuentes que provocan infecciones tanto en animales como en humanos. Los animales típicamente más afectados son los mamíferos (perros, cerdos, gatos, roedores, murciélagos, camellos, etc…) y aves.

En humanos los coronavirus causan hasta el 40% de los resfriados comunes y algunas gastroenteritis leves (gripe intestinal). Son, por lo tanto, muy frecuentes.

¿Cual es el problema?

El problema surge cuando los virus de origen animal «saltan» al ser humano, debido al contacto estrecho con ellos o a la ingesta de éstos o de sus productos. Después el virus adquiere la capacidad de transmitirse entre humanos con una elevada mortalidad. Las facilidades en el transporte, fundamentalmente aéreo, hacen el resto.

En 2003 el coronavirus SARS (Síndrome Respiratorio Severo Agudo), procedente de China, causó la muerte de 800 personas. Se cree que su origen fue debido a la ingesta de animales silvestres sin control sanitario.

En 2012 el coronavirus MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio), procedente de un mercado de mariscos y otros animales vivos de la ciudad de Wuhan, ha causado ya la muerte por neumonía grave de 169 personas, infectando a más de 90.000.

¿Qué debes saber en relación a tus ojos?

Como muchos otros virus, el coronavirus 2019-CoV puede causar conjuntivitis, por contacto directo de la conjuntiva con secreciones y objetos contaminados, así como a distancia (hasta 2 metros) a través de gotitas respiratorias (al toser, al estornudar, al hablar). La conjuntivitis puede aparecer tan pronto como 2 días después del contagio. Se cree que el principal consultor médico de China para el coronavirus, Wang Guangfa, también infectado, la adquirió a través de la conjuntiva.

Por lo tanto, recomendamos la protección de los ojos con mascarillas o gafas especiales, no sólo de la nariz y la boca, cuando se atiende o está en contacto con personas potencialmente infectadas. Además se deben usar guantes y lavar las manos con asiduidad, sirviéndose de soluciones desinfectantes (alcohol u otras).

Las personas con conjuntivitis y síntomas respiratorios que hayan viajado a China o estado en contacto con personas que hayan viajado, deben considerarse en riesgo de infección.

Recomendaciones antes de la cirugía refractiva

Recomendaciones antes de la cirugía refractiva.

El número de personas que optan por la cirugía refractiva para librarse de las gafas va aumentando cada año.

La cirugía refractiva es un conjunto de procedimientos quirúrgicos que tienen como finalidad la disminución o eliminación de los problemas de refracción del paciente, recuperando una correcta visión sin la necesidad de utilizar gafas o lentillas.

Como resultado de la constante innovación en salud y tecnología, esta intervención cada vez dura menos tiempo. Es una intervención rápida, que no requiere hospitalización y lo normal es que el paciente pueda irse a casa en un corto período de tiempo, una vez realizados los controles necesarios por el personal médico.

Pero no deja de ser un procedimiento quirúrgico. Por lo que es importante seguir una serie de sencillas recomendaciones antes de la intervención para que la recuperación sea más rápida y evitar posibles complicaciones.

Qué hacer antes de la cirugía refractiva.

  • Si utilizas lentes de contacto debes interrumpir su uso al menos siete días antes.
  • En las pruebas previas, para saber si se es candidato a la cirugía, hay que informar al médico si se está tomando algún medicamento y si se padece alguna enfermedad importante.
  • Lavarse el pelo antes de la intervención, para evitar hacerlo inmediatamente después y que restos de champú puedan irritar los ojos.
  • Seguir de forma rigurosa el tratamiento prescrito y las indicaciones del médico antes de la intervención.

El día de la intervención.

  • No utilizar maquillaje, ni cremas, especialmente alrededor de los ojos.
  • Evitar utilizar colonia o loción de afeitado.
  • Desayunar ligero y preferiblemente tres horas antes de la intervención.
  • Evitar conducir.
  • Intentar ir acompañado.

Después de la intervención.

  • Utilizar gafas de sol para proteger los ojos de la luz solar.
  • Evitar realizar esfuerzo físico.
  • Evitar forzar la vista.
  • No tocarse ni frotarse los ojos.
  • Seguir las recomendaciones sobre el tratamiento y la higiene correcta, prescritas por el oftalmólogo.

Problemas visuales y fracaso escolar

Uno de cada cuatro niños en edad escolar tiene defectos visuales que pueden afectar a su rendimiento académico.

Aproximadamente entre el 35 y el 40% del fracaso escolar no está relacionado directamente con la inteligencia de los alumnos, sino con defectos visuales como la miopía, hipermetropía, astigmatismo, estrabismo y ojo vago o ambliopía.

La visión es un elemento clave en el proceso de aprendizaje de los niños, en la actividad física y en cómo se relacionan con los demás y con el entorno. Cuando existe un defecto de refracción o un problema visual, el niño tiene mayor dificultad para desarrollar sus actividades cotidianas con normalidad.

Si un defecto visual no se detecta a tiempo, el cerebro de los más pequeños se va adaptando a esta deficiencia y es más difícil identificarla. La prevención se convierte entonces es un elemento clave para detectar problemas visuales de forma precoz y evitar complicaciones en un futuro.

¿Qué señales hay que tener en cuenta al observar al niño?

  • Le duele la cabeza después de leer.
  • Tropieza con facilidad.
  • Se frota los ojos con frecuencia.
  • Suele sentarse cerca del televisor o se acerca mucho al libro.
  • Se salta líneas de texto cuando ya sabe leer.
  • Tiene mala alineación de los ojos.
  • Entrecierra los ojos.
  • Enrojecimiento de los ojos o lagrimeo.
  • Pestañea con más frecuencia de la habitual.
  • Inclina la cabeza hacia un lado.

Independientemente de que el niño presente alguna de estas señales, es recomendable realizar revisiones periódicas al menos una vez al año, para asegurarse de que su salud visual es buena e identificar posibles problemas que, tratados a tiempo, no revisten mayor gravedad.

La mejor época del año para las revisiones de los benjamines de la casa, es una vez finalizadas las vacaciones de verano, de cara al inicio del nuevo curso escolar. No olvides pedir cita con antelación.