Atención al paciente y citas:

+34 924 240 351

Badajoz I Mérida I Don Benito I Plasencia I Cáceres Portalegre I Évora

Degeneración macular asociada a la edad.

La degeneración macular (DMAE) asociada a la edad es una enfermedad ocular degenerativa crónica que afecta a la mácula, afecta a personas de más de 60 años, siendo el principal motivo de la pérdida de visión en España (prácticamente puede llegar a producir ceguera) en personas de edad avanzada.

La mácula es la parte más sensible del ojo, en concreto la mácula es la encargada de la visión central de los ojos, que es la zona por la que se ve con mayor nitidez y se perciben los detalles de las cosas.

¿Qué es la degeneración macular asociada a la edad?

La degeneración macular es un trastorno ocular crónico que afecta a la mácula, y que destruye poco a poco la visión central.

La mácula es una pequeña parte del ojo (4,5 mm) que se encarga de que veamos bien por el centro con un alto poder de definición, siendo capaces de percibir con nitidez los detalles de las cosas.

¿Por qué se produce la degeneración macular? Causas

El metabolismo de la retina consume muchos recursos y genera muchos residuos que se van eliminando constantemente.

Con el paso de la edad, el ojo va perdiendo esa facilidad para eliminar los desechos celulares y se van acumulando en forma de drusas.

¿Qué son las drusas?

Las drusas son las lesiones iniciales de la degeneración macular y las que constituyen la parte fundamental de la degeneración seca.

Son una acumulación de desechos celulares de forma excesiva en el centro de la retina, creando las primeras lesiones y los primeros trastornos visuales en la persona que lo padece.

Síntomas de la degeneración macular asociada a la edad

Dependiendo de cada persona, podrá padecer uno o varios de los síntomas de la degeneración macular asociada a la edad. Como por ejemplo:

-Ver las líneas rectas como torcidas.

– Aparición de manchas negras o borrosas en el campo central.

– Notar que la zona central del campo visual empieza a desaparecer.

– Visión borrosa al mirar de lejos.

– Dificultad de reconocer el rostro de una persona.

– Ver los colores menos intensos.

– Necesitar más luz para ver de cerca.

– Dificultad a la hora de leer.

¿Cómo ve una persona con degeneración macular?

Factores de riesgo

El principal factor de riesgo de la degeneración macular asociada a la edad es, tal y como su nombre indica, la edad avanzada.

Los estudios y análisis demuestran que las personas mayores de 60 años tienen más riesgo de desarrollar esta enfermedad degenerativa.

Además de la edad, existen otros factores de riesgo como:

Fumar.

– Tener sobrepeso.

Herencia genética.

Tipos de degeneración macular asociada a la edad

Existen dos tipos de degeneración macular asociada a la edad, seca y húmeda.

➔ Degeneración macular seca

La degeneración macular seca es la más frecuente y la menos peligrosa. Se caracteriza por presentar un trastorno en el campo central de la visión en forma de pequeñas manchas amarillas (drusas).

A este tipo de degeneración macular se le conoce también como atrófica, realmente es un envejecimiento de la retina a nivel central.

El paciente va perdiendo de forma lenta y progresiva densidad celular en la retina, esto hace que se formen cada vez más drusas (acumulación celular) y poco a poco vaya perdiendo visión.

➔ Degeneración macular húmeda

La degeneración macular húmeda es la más peligrosa, aparecen de forma brusca haciendo que el paciente pierda visión prácticamente de un día para otro.

Las formas húmedas en realidad son un mecanismo de cicatrización del organismo, se produce cuando los vasos sanguíneos anormales de la retina comienzan a crecer debajo de la mácula, haciendo que la mácula se dañe rápidamente.

Esto provoca la desaparición repentina de la visión en el eje central del paciente.

¿Puede la degeneración macular seca convertirse en húmeda?

Con el tiempo las formas secas, que consisten en una acumulación de drusas en el centro de la mácula, pueden perturbar una barrera del ojo, que mantiene ciertos vasos sanguíneos alejados de zonas muy sensibles (como la mácula) y provocar que se pierda la visión central.

Cuando entran ese tipo de vasos se forman lo que se llaman las membranas neurovasculares. Son capaces de lesionar la mácula y provocar que se pierda la visión central con mayor rapidez.

Si la enfermedad progresa de forma brusca, puede hacer que la degeneración macular seca se transforme en húmeda.

¿Cómo se diagnostica la degeneración macular asociada a la edad?

Es vital que la degeneración macular asociada a la edad sea diagnosticada por un oftalmólogo especialista en retina y así descartar la existencia de otros trastornos oculares como el agujero macular o el desprendimiento de retina.

Procedimiento para detectar la degeneración macular asociada a la edad

Para detectar esta enfermedad degenerativa, el oftalmólogo especialista valorará:

1 La agudeza visual del paciente en cada ojo

Se realiza de forma individual (en cada ojo) mediante el test de amsler.

La degeneración macular puede afectar a los dos ojos a la vez, pero no necesariamente con la misma intensidad.

2 Exploración de fondo del ojo

La exploración del fondo de cada ojo es esencial para saber el grado de afección y el nivel de avance de la enfermedad.

En la exploración se pueden encontrar las ya conocidas drusas (etapa inicial), atrofia (etapa más avanzada) o hemorragias maculares (etapa complicada con formación de vasos anómalos).

3 Pruebas especiales para confirmar la existencia de la enfermedad

Para confirmar que el paciente tiene degeneración macular asociada a la edad será necesario realizar otras pruebas específicas no invasivas que lo confirmen, como por ejemplo:

  • Angiografia fluoresceinica (se aplica un colorante intravenoso para capturar las imágenes de las lesiones en la retina).
  • OCT macular (Tomografía de coherencia óptica), es una técnica que permite capturar imágenes de la parte transversal de la retina y del tejido posterior del ojo (donde se encuentra la mácula).
  • Angio-OCT, es una de las técnicas más avanzadas para detectar los problemas de la retina sin necesidad de aplicar previamente contraste.

Tratamiento para la degeneración macular asociada a la edad

Una vez diagnosticada la enfermedad por un especialista en retina, el tratamiento variará en función del tipo de degeneración macular (seca o húmeda).

➔ Tratamiento para la degeneración macular seca

Para tratar la degeneración macular seca, a día de hoy no existe un tratamiento eficaz.

Lo que sí se puede hacer es que la evolución de la enfermedad sea más lenta.

Esto se consigue adoptando hábitos de vida saludables sin tabaco y consumiendo dietas equilibradas variadas. Además algunos pacientes podrán complementar esta dieta con aportes adicionales de vitaminas y antioxidantes.

➔ Tratamiento para la degeneración macular húmeda

La degeneración macular húmeda es fundamental detectarla con rapidez y tratarla cuanto antes.

Inyecciones intravítreas

Las inyecciones intravítreas son muy efectivas a la hora de tratar este tipo de enfermedad (aunque no lo parezca, estas inyecciones dentro del ojo no producen dolor).

Con estas inyecciones intravítreas conseguimos que lleguen a la mácula sustancias antiangiogénicas.

Estas sustancias antiangiogénicas actuarán y reducirán esos vasos sanguíneos que provocan las hemorragias maculares. Al desaparecer esas hemorragias maculares la visión del paciente mejorará notablemente.

La duración del tratamiento variará en función de cada paciente, del avance de la enfermedad y de la respuesta al tratamiento.

Lo esencial es evitar reactivaciones de la degeneración macular con un buen seguimiento y realizando controles periódicos para que esta enfermedad crónica no vaya a más.

¿Tienes dudas acerca de la degeneración macular asociada a la edad?

Cuanto más rápido sea detectado y tratado este problema, más posibilidades tendrá el paciente de frenar el avance de la enfermedad y de recuperar la visión.

Si crees que puedes tener síntomas de esta enfermedad, acude lo antes posible a tu oftalmólogo de confianza.

Incluso es época de Coronavirus, esta es una de esas cosas que no se deben dejar “para más adelante” si se quiere recuperar la visión.

Comparte este artículo:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email